29 jul. 2012

Cuatro puntos suspensivos



Tan tarde me cayó el arrepentimiento. Las luces se quemaron.
Nada se detuvo ésta vez. Excepto yo. Algo me sedó.
Ya no tengo fichas para mover. Soy un detalle del mundo. 
Un insignificante factor. Un cantante que llama "casa" a otro país. 
Jaque mate propio. Jaque mate para el cuerpo, y las emociones que se secaron.
"Tenes un día difícil",
 dice la caradura que no puede más con su esencia de mierda

24 jul. 2012

Pequeño abril

duerme de noche y todo lo hace bien. Nunca lo vi llorar pero sé que quiere. Pequeño abril está en mis ojos y su voz es  la única que puedo recordar. Es magia, culpa y soledad. Recorre despacio la ciudad y me ve cuando no lo veo. Respira fuerte en mi espalda y en el momento que empieza a amar, me sonríe y jugamos una carrera.
Pequeño abril tiene un lugar en mi cuerpo. Es el perdón, la perseverancia y el énfasis. Le pateo la puerta, y viene. Me desarmo con la dignidad. Actúa para mí y se convence en el adiós. “Fui más que un lugar en tu pecho, un abismo de sol”. Viaja por el suelo y se arrincona en mi colchón.
Pequeño abril nunca fue pequeño pero el título quedaba bien. Muere en mí y vivo en él. Tiene que morir en el guión pero la escena parece no llegar nunca.
Lo miro y sabe que ya me agoté, que siempre pierdo. Entonces afina la guitarra y brilla para mí (o eso intenta). “Gracias por el desayuno eterno abril”. Y no crece, y yo tampoco. Si todo termina, nosotros también. Si el acepta que no soy nada y yo también me lo creo, nos perdemos para siempre